jueves, 16 de febrero de 2017

Análisis: Pokémon Sol y Luna


Quizás para muchos sea tan solo un número, pero lo que es cierto es que a día de hoy pocas son las franquicias que tienen el honor de poder decir que cumplen 20 años y siguen tan vivas como nunca y con un séquito de fans tras de ella que no hace más que aumentar a cada día que pasa. The Pokémon Company nos sorprendió a todos el 26 de febrero del pasado año anunciando dos nuevas ediciones del título homónimo que llevarían el nombre de Sol y Luna. Desde aquel entonces, de manera periódica todos éramos testigos de las novedades que incluiría la serie dejándose ver que estas nuevas entregas pertenecientes a la séptima generación venían a romper con todo lo establecido hasta la fecha.

¡Bienvenidos a Alola!

Una de las primeras cosas que nos sorprenden de estas nuevas entregas es dónde se desarrollará la misma: Alola, un exuberante archipiélago lleno de vida. El avance de las tecnologías se hace notar en la mayoría de introducciones al mundo Pokémon que nos tratan de presentar y eso en Sol y Luna no iba a ser menos. Es por ello que comenzaremos nuestra primera toma de contacto con este exótico entorno con una videollamada con el Profesor de la región, Kukui, el cual nos instará a que le pasemos una foto de nuestro personaje, toda una excusa para crear el que será nuestro avatar básico —que podremos confeccionar a nuestro gusto, tanto en apariencia como en ropa, más adelante— y el sexo. Una vez cumplidos estos trámites de rigor, veremos una de las primeras señas de identidad de estos nuevos títulos con respecto a otros anteriores que se repetirá en más de una ocasión durante nuestra partida: escenas en las que nos contarán un determinado hecho, dejándose notar que en esta ocasión nos quieren contar una historia algo más elaborada.

La primera escena de todas tiene el honor de ser protagonizada por un personaje que no tardaremos mucho en conocer y que será central en nuestra aventura: Lylia, quien parece que se encuentra huyendo de unas misteriosas instalaciones con cierto Pokémon que de sobra conoceréis por sus constantes apariciones en la red en forma de divertidos memes pero que reservaremos su identidad por si alguien ha permanecido en un búnker los últimos meses desde su lanzamiento. 

Ahí quedará la cosa y la historia nos llevará a tres meses después de aquella escena. Nos presentarán Alola, una región que rompe radicalmente con nuestra región de origen, que no será otra que Kanto. Eso es, no será este el primer guiño a toda una saga que ha marcado un antes y un después. El vigésimo aniversario ha querido The Pokémon Company y Game Freak que se celebre por todo lo alto, es por ello que en más de una ocasión veremos varios guiños que contentarán a quienes hemos crecido con Pokémon.

Algo que sorprende y que entra por los ojos, tanto que no podemos esperar más para comentarlo, es su renovado apartado gráfico que abandona el aspecto chibi-cabezón que vimos en los juegos de la sexta generación para dar paso a una apariencia que presenta unas proporciones mucho más humanas con un marcado aspecto anime. Teniendo en cuenta las limitaciones técnicas que presenta Nintendo 3DS, un hardware con casi seis años a sus espaldas, Alola luce llena de color y de vida invitándonos a viajar por ella y desentrañar todos sus misterios.

Si bien, hay que señalar que pese a los intentos de exprimir el potencial de la consola, queda por debajo de muchos otros títulos del catálogo de la portátil y deja a un lado pequeños detalles sí existentes en anteriores juegos como verse reflejado en el agua o en los espejos. Unido a esto, una de las características principales del sistema, el efecto 3D, sigue siendo una tarea pendiente y es que casi brilla por su ausencia en Sol y Luna quedando su uso limitado al Pokévisor, una suerte de cámara con la que podremos sacar instantáneas de algunas especies en su hábitat —a una calidad pésima, por cierto—, la cual se encuentra integrada en la Pokédex que se ha convertido en el hogar de un Rotom: la RotomDex, otra de las novedades gracias a la cual visualizaremos en todo momento en la pantalla inferior un mapa señalándonos dónde nos encontramos y a dónde nos debemos de dirigir. Además, nuestros tímpanos serán testigos de una gran banda sonora que desborda calidad por los cuatro costados y que ayuda, sin lugar a dudas, a sumergirnos aún más en la nueva región.

Rompiendo con la tradición

Nuestro objetivo, como viene siendo habitual, es enfrentarse a los ocho líderes de gimnasio, obtener sus medallas y plantar cara al Campeón de la Liga Pokémon. O… bueno, esto es lo que se podría esperar cualquier persona que se adentre en estas nuevas ediciones sin conocer absolutamente nada de ellas. Como mencionamos al principio, Sol y Luna vienen a romper con varias ideas que parecían canon dentro de la serie, saliendo así de su zona de confort para ofrecernos algo fresco y distinto. Es por ello que en esta ocasión, por primera vez en veinte años, nuestro objetivo será diferente. Ya era hora.

Usando de base la premisa de que cuando alcanzamos una determinada edad todos los chicos y chicas de la región son llamados a convertirse en entrenador, en esta ocasión, son llamados a realizar el novedoso Recorrido Insular. Una suerte de periplo por todas las islas que componen el archipiélago Alola en las que tendremos que cumplir una serie de misiones y/o pruebas de parte de los distintos Capitanes que mandan en determinadas circunscripciones de las mismas para así tener el honor de enfrentarnos a los Kahunas que mandan en la isla siguiendo así con una exquisita ambientación hawaiana que rezuma el título. Esto nos parece muy interesante y que viene a revitalizar la agotada fórmula de los Líderes de Gimnasio. Si bien, en la práctica, en este punto Sol y Luna pecan de ofrecer en la mayoría de las ocasiones pruebas sencillas que, en algunos casos, rozan el absurdo. Todo hay que decirlo. 

Cuando cumplamos todos los requisitos que se nos requieren para superar esa determinada prueba, es cuando viene el momento, quizás, más interesante del desarrollo de la misma: la pelea contra el Pokémon dominante que impere en esa zona. En este punto tenemos también que señalar que el mismo puede variar en función de la edición de la que dispongamos pero no alterará la experiencia final. Así, lo que obtendremos de cada uno de los Capitanes, Kahunas e, incluso, de algunos pedestales especiales repartidos por toda la región será un primo hermano de las famosas medallas pero con una utilidad mucho mayor: los Cristales Z. Con ellos, equipados a nuestro Pokémon y con ayuda de la Pulsera Z, podremos desatar poderosos ataques especiales. He aquí el principal gimmick de Pokémon Sol y Luna, los Movimientos Z.

Aquí quizás sea momento de tratar la dificultad en el juego. Si bien, notamos que la misma se encuentra mucho más balanceada que en sus predecesores de la sexta generación incluso con el Repartir Experiencia activado —cuyo funcionamiento no ha variado— nos hemos enfrentado a combates que no nos han puesto las cosas nada fáciles. Siguiendo esta línea, una nueva función que viene a ayudar a los que se inicien en la franquicia con estos títulos, es el medidor de eficacia de tipos, de tal forma sabremos qué movimientos de los que dispone nuestro Pokémon resulta más o menos efectivo para nuestro contrincante. Detalle negativo, sin duda, es el de no proporcionar una función para que, quien desee, elimine dicha ayuda.

En general, la historia que nos proponen nos ha parecido de las más apasionantes de toda la saga, muy seguida de la de Pokémon Blanco y Negro 1 y 2. Pero no solo eso, y es que nos presentan a algunos personajes redondos que evolucionan con el transcurso de la historia y el peso del protagonismo no recaerá tan solo en nosotros mismos, si no que tendrán la oportunidad de hacerse notar, en mayor o menor medida, otros tantos personajes con los que nos iremos topando. Si bien, la historia en sí y la evolución de algunos de ellos nos parece algo rápida y precipitada por determinados acontecimientos que no queremos desvelar y que vosotros mismos seréis testigos de ellos.  

Otra pequeña alegría es su duración. Estamos ante el título más largo de Pokémon considerando solo su historia principal, llevándonos fácilmente de 25 a 30 horas superarla en función, eso sí, de cuánto nos paremos a investigar cada rincón de la región durante nuestro Recorrido Insular. Al término de esta, tendremos un pequeño postgame donde entrarán en escena los temidos y misteriosos Ultraentes, unos seres que no parecen de este mundo y que, aunque formarán parte de la historia principal, será aquí donde nos familiarizaremos más con ellos. 

Si bien, estamos ante otro punto donde sendas ediciones pecan: postgame soso y carente de profundidad alguna que completaremos casi por inercia y no nos aportará casi nada. Como decimos, la historia se salva y con buenos galones aunque nos habría gustado que la misma se extendiera de una forma más homogénea durante las horas de juego y no que nos topásemos con el meollo del asunto tan de seguido. En resumen, una historia que cumple con creces si venimos de otros títulos de la franquicia aunque dista mucho de ser perfecta, con varios apartados muy mejorables e incluso desaprovechados completamente — ¿dónde quedó el trasfondo de las células y núcleos de Zygarde?—. 

Una región a rebosar de novedades

Más allá de la existencia del Recorrido Insular y todo lo que ello implica de cara al factor innovación dentro de la serie, esto no es más que la punta del iceberg. Algo que quizás sorprenda a muchos se tratará de las llamadas formas Alola: una serie de formas regionales de Pokémon de Kanto que de cara a adaptarse a este peculiar clima han visto modificada su apariencia así como sus tipos. Algo positivo a nuestro parecer, ya que de esta manera tan sutil se están reinventando criaturas ya existentes sin tener que alargar la lista de nuevas especies hasta niveles absurdos.

En otro orden de cosas, y como antes ya mencionamos, el papel protagonista de las Megaevoluciones instauradas en la sexta generación, queda a un lado —no apareciendo hasta en el postgame— para presentarnos los poderosos Movimientos Z, combinando Cristales Z en una Pulsera Z de los que antes ya hicimos mención. En este sentido, los distintos Cristales Z los iremos obteniendo principalmente tras superar las pruebas de los Capitanes, tras vencer al Kahuna de la isla en la Gran Prueba, de otros personajes o incluso de algunos pedestales. Los Cristales Z los habrá de dos tipos, salvando sus diversos tipos elementales a los que pertenecen: de esta manera, habrá Cristales Z que hagan su función en un Pokémon que conozca un movimiento del tipo elemental al que representan; y los habrá que solo funcionarán en un determinado Pokémon que conozca un determinado movimiento el cual verá aumentado su poder ya sea ofensivo o defensivo. Eso sí, hay que saber elegir bien cuándo valernos de un Movimiento Z en un combate, puesto que solo podremos hacer uso de los mismos una vez por encuentro.

Otra de las grandes novedades que hemos aplaudido muchísimo se trata de la eliminación de las famosas Máquinas Ocultas —MO—, quedando así desplazadas por las novedosas Pokémonturas. De esta manera, siempre tendremos a nuestra disposición las distintas MO que necesitemos emplear sobre el terreno valiéndonos de un aparato desde el cual llamaremos a un determinado Pokémon que no dudará en echarnos un cable, por ejemplo, rompiendo las rocas que nos molesten en nuestro camino. Pero estas monturas especiales no solo han suplido a las MO, sino que también a determinados ítems típicos como el Buscaobjetos, siendo ahora trabajo del exquisito olfato de Stoutland el que nos ayude en dicho cometido.

Dentro del saco de novedades tenemos que destacar las llamadas de auxilio. Estas vienen a ocupar el lugar de las hordas Pokémon. Como su nombre indica, una llamada de auxilio consistirá en que un Pokémon salvaje podrá llamar a otro aliado para hacer honor al dicho que unidos se hace la fuerza. Es por ello que determinados combates en los que, especialmente, queramos atrapar a alguna criatura que se dedique a emitir constantemente llamadas de auxilio se nos puede hacer cuesta arriba si no vamos bien preparados. Gracias a estas llamadas de auxilio podremos agenciarnos con especies que no aparecen de forma salvaje de ninguna otra manera, que presenten un mejor nivel de IV’s, posean habilidades ocultas o sean variocolor



Las novedades no terminan aquí, otro de los recintos que se estrena en Pokémon Sol y Luna es el Poké Resort. Aquí podremos crear y mejorar distintos islotes donde los Pokémon que se encuentren en el PC dejarán de aburrirse y disfrutarán a lo grande, reportándonos múltiples beneficios que os dejamos descubrir a vosotros mismos. Íntimamente relacionado con esto tenemos el Poké Relax, otro primo hermano esta vez del Poké Recreo, donde podemos alimentar, mimar y darle todo nuestro amor a los Pokémon que formen parte de nuestro equipo. Al finalizar un combate, nos darán la oportunidad la mayoría de las veces a acceder directamente al Poké Relax donde podremos, incluso, eliminar de varios estados alterados como envenenamiento o parálisis a nuestros fieles guerreros. Esto denota un acercamiento mayor que nunca con nuestro equipo Pokémon que congenia perfectamente con la filosofía de Alola. Pero no solo los Pokémon se divertirán, nosotros también tendremos un lugar llamado Festi Plaza que reunirá las opciones de combatir e intercambiar Pokémon online, participar en torneos e incluso en minijuegos o misiones globales de las que ya hemos sido participes

No nos gustaría extendernos en este apartado mucho más, pero no podemos dejar de lado el Battle Royale, un recinto sito en la isla de Akala, donde podremos participar contra otros tres entrenadores en un combate cruzado donde la suerte será la mejor de nuestras compañeras. Al término de nuestra aventura principal, tendremos la oportunidad de continuar dejando latente nuestra leyenda en Alola en el Árbol de Combate, un recinto cuya finalidad es similar a la conocida Mansión Batalla donde iremos con un equipo para enfrentarnos en combates individuales, dobles o múltiples.


Lo mejor:
  • Innovación: deja atrás fórmulas que ya pedían agonizando un cambio que ha dado sus frutos.
  • Eliminación de las Máquinas Ocultas a favor de las Pokémonturas dónde, cuándo y cómo queramos emplearlas.
  • Una historia que incita a querer seguir avanzando, a pesar de ser algo rápida y precipitada.
  • La región de Alola en sí misma, con todo lo que ello conlleva: unos emplazamientos ricos en detalles, vivos, coloridos acompañados de una banda sonora que siempre da en el clavo.
  • Una dificultad que aumenta con respecto a los títulos de sexta generación y que es de agradecer.
  • Battle Royale, Árbol de Combate, Poké Resort, Festi Plaza… muchos y variados emplazamientos útiles y divertidos.

Lo peor:
  • No poder desactivar el medidor de eficacia de tipos.
  • La mayoría de pruebas del Recorrido Insular pecan de sencillas y no suponen demasiado reto.
  • Postgame que nos cuesta llamarle así por respeto a un postgame de verdad.
  • El efecto 3D sigue siendo una tarea pendiente.
  • Bajones de frames que se notan en contadas ocasiones incluso en el modelo New Nintendo 3DS.

Pokémon Sol y Luna son la consagración de una serie que en su vigésimo aniversario ha sabido reinventarse y dar lo mejor de sí atreviéndose Game Freak a salir de su zona de confort para ofrecernos algo fresco y distinto con muy buenos resultados. 

Ahora bien, lo importante es que no se enfunden en un traje de cangrejo y echen por tierra todos los maravillosos avances realizados en estas dos ediciones. No estamos, desde luego, ante un juego perfecto, tiene varios aspectos que necesitan mejorar. Pero este, y ningún otro, es el camino que debe seguir la franquicia para, ojalá, darnos otros veinte años de alegrías.

Nota: 8.5/10.


Análisis realizado por Fran del Rosal.
FICHA TÉCNICA
Nombre: Pokémon Sol y Luna
Género: Rol (RPG)
Desarrollador: Game Freak
Distribuidor: Nintendo
Jugadores: 1-4
Precio: 44.99€
Formato: Tarjeta y descarga digital eShop (Nintendo 3DS)
Lanzamiento: 23/11/2016