viernes, 10 de junio de 2016

Análisis: Ghost 1.0


—Están locos jugando a ser dios... No tienen ni idea de lo que están haciendo: han construido toda una raza inteligente completamente nueva. Seres artificiales capaces de pensar como nosotros, de tener voluntad propia y de tomar sus propias decisiones, pero sin nuestras limitaciones físicas. ¿Sabes lo que eso implica?

—Lo sé, el potencial de esa nueva inteligencia es infinito, y tiene que ser nuestro.

Así arranca Ghost, el último juego de Francisco Téllez de Meneses, autor también de Unepic, publicado apenas hace dos años. Este metroidvania repleto de referencias frikis y bromas aquí y allá se localiza en una sociedad futurista cuyo leitmotiv son los Nakas, una suerte de androides perfeccionados que pueden llevar a cabo cualquier tipo de tarea, todo ello gracias a la inteligencia artificial de que están dotados.


Houston, aquí Ghost

El juego arranca con una cinemática que te introduce de lleno en el universo tecnológico del juego, en la que conocemos ya a dos de los protagonistas de la historia: Jacker y Booger, dos frikis la mar de cachondos que lo mismo juegan a rol en un bar hasta horas indecentes que se lanzan a hacerse con la clave de la inteligencia artificial tan perfecta de los Nakas, oculta en el corazón de la estación espacial de Nakamura, algo así como su fórmula de la Coca-Cola pero en androides.

Infiltrada en un cargamento de suministros va Ghost, personaje que da nombre al juego y que trabaja como agente secreto para Jacker y Booger. Ella es... dígamoslo así, una persona que no tiene cuerpo. Es una persona con ¿forma? de holograma que tiene la capacidad de controlar androides, de manera que puede pasar de uno a otro sin ningún problema, por lo que será de gran utilidad para nuestros queridos asaltantes, porque sí, caen genial pero no dejan de serlo.

El objetivo de Ghost, y por tanto del juego, queda claro en los primeros minutos: llegar a los servidores de la estación espacial de Nakamura y hacerse con la fórmula de la inteligencia artificial de los Nakas, punto en el cual entramos nosotros como jugadores. En torno a este claro objetivo se teje una historia sencilla pero más que suficiente para un juego en el que, a nuestro juicio, la jugabilidad es su gran punto fuerte.

Apoderándonos de nuestro androide

Antes de entrar en consideraciones más concretas sobre la amplia variedad de mecánicas, menús y controles que nos ofrece Ghost, cabe mencionar que en la pantalla de título tenemos las opciones clásicas que nos ofrecen todos los juegos, tal y como podemos ver en la siguiente captura.

Pantalla de título y menú de partidas
Mención especial merece el menú «Partidas», en el que contamos con hasta nueve slots de guardado que podremos diferenciar escribiendo en ellos el nombre que más nos guste, o el que más rabia nos dé, cualquier opción vale. Bueno, casi cualquiera —echadle un vistazo a los logros de Steam del juego...—. El caso es que al crear una nueva partida nos preguntarán si queremos hacer o no el tutorial, imprescindible en nuestro primer contacto con Ghost, así como tendremos que elegir entre jugar en modo Clásico o modo Survival/Supervivencia. Nosotros para este análisis jugamos a Ghost en modo Clásico, en el que las armas y el equipamiento son más difíciles de obtener pero, una vez sean nuestros, ni la muerte podrá quitárnoslos, son nuestro tesoro, que diría Gollum; su contraparte, el modo Survival, implica que el equipamiento es más fácil de conseguir pero lo perderemos cada vez que muramos, lo que permite experimentar con distintas armas y objetos a lo largo de nuestra aventura. En este aspecto, Ghost es un juego con una duración mucho mayor a la que en principio podrías esperar, y como dato para demostrar esto sirva que nosotros hemos tardado unas 15 horas en completar el juego en modo Clásico, tal y como se puede ver en la captura de antes, pero si eres de esas personas que adoran completar los logros de Steam, en este título encontrarás horas y horas de diversión.

Por otro lado, y continuando con la pantalla de título, en «Opciones» no encontraremos muchos parámetros a modificar, pero tampoco es necesario dado que tampoco se requiere un ordenador especialmente potente para jugar a Ghost a 60fps estables. Sí destacamos que el juego posea doblaje en inglés y en español, así como subtítulos en inglés, español, italiano, alemán, ruso y francés, y además, todo sea dicho, el doblaje sea fantástico, tanto en la elección de las voces como en la expresividad de estas. Finalmente, también tendremos la oportunidad de jugar a Ghost con nuestro mando USB, así como de calibrarlo o cambiar los controles.

Dicho esto, veamos cómo hacer que la agente secreta Ghost se abra paso hasta los servidores de la estación espacial de Nakamura. Para desplazarnos por el mapa utilizaremos las teclas clásicas W, A, S y D para movernos arriba, izquierda, abajo y derecha, respectivamente, así como la barra espaciadora para saltar.

Ghost moviéndose y saltando

Hay otras teclas que también tienen su función, como es el caso de la R, que sirve para que Ghost salga del androide que esté controlando, con la posibilidad de entrar en otro acercándose a este y volviendo a pulsar R. Asimismo, una vez hayamos salido de nuestro androide, volveremos instantáneamente al pulsar el botón derecho del ratón, estemos donde estemos en el mapa.

Ghost saliendo de su androide

Con la E podremos interactuar con distintos elementos del escenario, como pueden ser las puertas o las impresoras 3D, aparatos que sirven para guardar nuestra partida y para teleportarnos —reimprimirnos— en otras impresoras 3D ya visitadas en el mapa.


Guardando la partida

Teleportándose con la impresora 3D

Las impresoras 3D son un elemento de Ghost que nos ha parecido muy relevante porque no rompen la cuarta pared, sino que nos hablan de la mecánica de guardar la partida y reimprimirnos en otras salas utilizando elementos del universo de Ghost que tienen total verosimilitud con el mundo en el que nos encontramos inmersos. Además, estas impresoras también tienen la función de reimprimir a Ghost con una estructura distinta, es decir, podemos cambiar la skin de Ghost. En nuestro caso, además de la estructura por defecto, hemos contado con la de Fundador —para aquellas personas que no solo se hayan hecho con el juego en los tres primeros días desde su lanzamiento sino que también lo hayan ejecutado— y con la de Twitcher.

Por otro lado, como podemos entender en un juego de PC, el ratón también cumple una función muy importante. En este caso nos servirá para controlar la mirilla de nuestras armas. Sí, sí, nuestras armas, en plural, porque en Ghost contamos con un arma principal y hasta tres armas secundarias, que podremos ir cambiando en plena batalla utilizando la rueda de nuestro ratón.


Ghost disparando y cambiando de arma secundaria

En siguiente lugar, Ghost contará con la opción de ver lo que sucede al otro lado de la pantalla pulsando Shift y moviendo el ratón, lo cual nos será muy útil en distintas ocasiones.

Usando Shift para ver (el) más allá
Por último, la combinación de agacharnos y pulsar las teclas A o D nos permitirá rodar por el suelo mientras estamos agachados.

¡Allé voy!
Entre tuercas y tornillos...

Respecto a los distintos menús dentro del juego debemos saber que al usar las teclas C, M y T abriremos el inventario, el mapa y el árbol de talentos, respectivamente. En primer lugar, el inventario consta de una serie de secciones donde se irán alojando los distintos ítems que encontremos a lo largo del juego, como son Artefactos, Mejoras, Armas/Armas secundarias, Permanentes y Frikadas.

Aquí es donde estarán nuestros juguetitos

Los Artefactos son objetos con diversas habilidades como recuperar un determinado número de puntos de vida que podremos colocar en una pequeña hotbar, activándolos pulsando las teclas 1, 2, 3 o 4. Estos objetos funcionan con recargas, es decir, una vez los consumas tendrás que recargarlo en las tiendas para poder volver a utilizarlo.

Las Mejoras, como parece evidente, son objetos que otorgan ciertas habilidades o características nuevas a Ghost, y que pueden ser activadas y desactivadas haciendo clic sobre ellas. En una línea semejante están las Armas, que podremos activar y desactivar del mismo modo, así como tendremos la opción de elegir tres armas como secundarias, como ya se comentó anteriormente.

Los Permanentes son una serie de objetos que, al menos por lo que hemos podido comprobar, se obtienen como recompensa en algunas salas al conseguir todos los puntitos de alma. Estos puntitos no nos han aparecido en nuestro caso en todas las salas, solo en algunas de ellas, y aunque no tenemos del todo claro qué se ha de hacer para que aparezcan, en ciertas ocasiones al limpiarla por completo de enemigos o al derrotar algún boss han aparecido. Estos objetos, al igual que las Mejoras, proporcionan atributos a Ghost tales como aumentar la vida máxima, por ejemplo.

Finalmente, las Frikadas es una de esas pequeñas cosas de Ghost que es totalmente prescindible pero que le da ese toque de humor tan... Unepic. Aunque nosotros no hemos sido muy exhaustivos en esta primera vez que completamos Ghost, hemos podido ver que estos objetos se consiguen en ciertas salas al romper con nuestra arma un trozo de pared, tras lo cual aparecen esos puntitos de alma que mencionamos antes. Al recogerlos todos, la Frikada aparecerá en el hueco de la pared. Lo que hacen estos ítems es, básicamente, introducir alguna referencia friki en el juego, sin alterar en modo alguno el aspecto jugable. Sin duda nos parece que encaja perfectamente en la atmósfera de Ghost, que pretende ser un juego divertido, con una historia que trata temas considerablemente relevantes pero de una manera totalmente desenfadada, con sus picos de mayor tensión y otros de cachondeo puro, pero es justo esa mezcla de ambos elementos lo que lo hace un juego con carisma.

Respecto al mapa, nos muestra las distintas zonas de la estación espacial de Nakamura, que concretamente son cuatro y temáticas, además de otros lugares que podréis descubrir por vosotros mismos cuando juguéis. Tendremos la opción de hacer zoom así como de ver en qué salas hay impresoras 3D, tiendas o cuál es el nivel de alarma. Al hilo de esto, mencionemos un par de detalles sobre las tiendas, no sin antes decir que no hemos incluido captura del mapa de Ghost por evitar posibles spoilers respecto de la disposición de las salas o incluso potencialmente de su temática, si bien está a disposición de cualquier persona que quiera verlo.

En cada zona habrá hasta tres tiendas, cada una de ellas con objetos distintos. La moneda que utilizaremos para comprar estos ítems son los cubos de energía, que los sueltan tanto los enemigos tanto algunas cajas al romperlas. Cabe decir que tendremos que recogerlos rápidamente una vez caigan al suelo ya que van perdiendo valor a medida que pasa el tiempo hasta, finalmente, desaparecer. Asimismo, es importante tener en cuenta que cada vez que muramos perderemos todo el dinero, por lo que habrá que empezar a recolectarlo de nuevo. Una lástima.

Respecto de las alarmas, tenemos que recordar que nos encontramos en una estación espacial, ergo entenderemos que Nakamura ha extremado las medidas de seguridad. En ciertas salas, al entrar, se activará una alarma, cerrando las puertas y comenzando así una oleada de enemigos que tendremos que eliminar. El nivel 1 es el más bajo en las alarmas, y a medida que las activemos motu proprio o al ir avanzando por las distintas zonas del mapa, el nivel irá aumentando, por lo que habrá o enemigos más difíciles o mayor número de estos. Es importante el concepto de activar las alarmas por voluntad propia ya que, en nuestro caso, ha sido pieza fundamental de la partida. Parte de las quince horas empleadas han sido farmeando cubos de energía a través de las alarmas, por lo que podemos decir que Ghost es un juego que se presta mucho al farmeo de dinero.

En último lugar echemos un vistazo al árbol de talentos, también llamado en el menú «Evolución».

Pa' talento la grasia' que tieneh, Ghost

A lo largo de Ghost podremos conseguir un total de 20 puntos de talento que podremos invertir libremente en distintas mejoras que afectarán a diversos aspectos de la jugabilidad, tal y como se puede ver en la imagen. Solo con echar un vistazo deduciremos que no se podrán activar todos los talentos en una misma partida, por lo que habrá que descartar unos sí o sí, dependiendo del enfoque que queramos darle. En nuestro caso, a medida que avanzábamos nos dimos cuenta de que íbamos a estar mucho tiempo farmeando con las alarmas, por lo que convino mejorar a Jacker. Además, un aspecto importante a tener en cuenta es que, al inicio del juego, solo estará disponible la primera fila de mejoras. Para desbloquear la segunda tendremos que haber usado 5 puntos de talento; para la tercera, 10; y para la cuarta, 15.

Apartado gráfico, banda sonora, doblaje y duración

Jugar a Ghost en resolución 1920x1080 es una pasada. Gráficamente, el juego es sencillo en el primer vistazo, pero tiene un mayor nivel de detalle al fijarte en cosas como el diseño del androide que controla Ghost o los propios fondos de los distintos niveles, así como las partículas y efectos que generan ciertas armas al usarlas, entre otros elementos. También nos ha parecido muy interesante ver cómo aunque las distintas zonas sean temáticas, se logra muy bien conectar el tema de la zona con el aura espacial-robótica que se respira en Ghost, lo cual es un punto a favor.

No podemos pasar al siguiente apartado sin hablar de las cinemáticas, relativamente constantes a lo largo del juego. Visualmente son bastante aceptables, y encajan a la perfección con el estilo artístico del juego, pero quizá nos ha parecido muy interesante a este respecto el ritmo que de alguna manera le dan a la historia, o mejor dicho a la experiencia de juego. En varias ocasiones saltan determinados fragmentos que te cuentan un trocito de historia que, aunque no es vital para comprenderla, te aporta más contexto, y por tanto la enriquece más. No es tan relevante el hecho de que te cuente algo de historia como que te hace parar durante un par de minutos, relajarte, ver un pequeño fragmento y luego volver a la carga como si nada. Quizá pueda ser un ritmo algo artificial, pero lo cierto es que resulta agradable de ver cuando estás en el fragor de la batalla. Vamos, jugando.

Ahora sí, el aspecto sonoro. No, no lo negaré: de vez en cuando me he sorprendido a mí mismo tarareando alguna de las canciones que se pueden escuchar en Ghost. La banda sonora de este juego es más que aceptable, ayudando en cierta medida a crear una atmósfera de ir pasando de sala en sala destruyendo a los enemigos que aparezcan y recolectando todos los cubos de energía posibles, y en ese sentido Ghost cumple. Mejores aún nos parecen los distintos efectos de sonido, como el de los disparos de las distintas armas, el que se produce al activar paneles, al abrir puertas, al romper cajas, entre muchos otros. Y cómo no, también hay que hablar sí o también del doblaje, ante lo cual hemos de quitarnos nuestro sombrero virtual. Y esto lo digo no solo por la cantidad de líneas de diálogo dobladas en este título, y tampoco porque la elección de los actores de doblaje y la expresividad de estos sea muy acertada, sino porque no debemos olvidar que este es un juego de 12,99€ —10,91€ en la semana de su publicación—.

Finalmente, respecto a la duración, Ghost nos ofrecerá un promedio de unas 15 horas de juego en la primera partida, a lo cual debemos de sumar la posibilidad de ser rejugado, opción que por la propia idiosincrasia del juego es muy apetecible, sobre todo si te encanta hacerte con todos los logros de Steam.

Lo mejor:
  • La libertad de elegir cómo enfocar tu propia partida y también de poder rejugarlo y elegir otro enfoque distinto.
  • La manera en que se mezcla el humor con una historia con un leitmotiv a priori totalmente lejano de ser humorístico.
  • Poder sentirte dios destrozando con la mirada a tus enemigos si así lo deseas. Eso sí, farmeando como loco.
  • La relación calidad-precio-esperanza de vida.
Lo peor:
  • Aunque la historia de Ghost no es su principal atractivo, el cierre de la historia parece un poco precipitado, sobre todo contrastándolo con cómo se va elaborando la trama poco a poco.

Ghost es, en definitiva, un título la mar de entretenido con unos personajes entrañables que probablemente te dará horas y horas de diversión. No es un juego que te hará llorar o que recordarás siempre porque te cambió la vida, tampoco lo pretende, y eso está bien. No obstante, lo cierto es que aunque la progresión a lo largo de la aventura es muy buena, el desenlace se siente algo precipitado, y quizá ese es su principal punto débil. A pesar de ello, la solidez en general en sus distintos apartados —tanto lo gráfico, lo sonoro, lo jugable y su relación calidad-precio-esperanza de vida— logra de alguna manera eclipsar lo que a nuestro juicio es, como ya hemos dicho, su principal contra.

Nota: 9/10.


Análisis realizado por Daniel del Rosal. Copia facilitada por Francisco Téllez de Meneses.

FICHA TÉCNICA
Nombre: Ghost 1.0
Género: Acción, Aventura
Desarrollador: Francisco Téllez de Meneses
Distribuidor: Francisco Téllez de Meneses
Jugadores: 1
Precio: 12,99€
Formato: Digital (PC vía Steam)
Lanzamiento: 07/06/2016